Fobia Social

La definición de una fobia es “el miedo persistente e irracional a un objeto, actividad o situación específicos que provoca en el individuo la necesidad imperiosa de evitar dicho objeto, actividad o situación”. El sujeto es consciente de que ese miedo es exagerado e irracional. En el caso de la fobia social, el miedo del paciente son diversas situaciones sociales en las que se sienten obligados a actuar en presencia de otras personas, pues se siente observadas y creen que su forma de actuar les va a llevar a una situación de vergüenza y humillación pública. Este trastorno comienzo de forma general en la adolescencia y al principio de la edad adulta, el inicio de los síntomas puede ser agudo debido a una experiencia social humillante, pero lo habitual es que se desarrolle sin durante meses o años sin un desencadenante claro.

FOBIA_SOCIAL
Título: Social Anxiety Disorder Autor: Shawn Cross

Las fobias sociales más típicas son el temor a hablar, comer o escribir en público, o acudir a fiestas o entrevistas. Los individuos que padecen fobia social pueden llegar a sufrir crisis de angustia como respuesta a las situaciones sociales temidas. Quienes padecen fobia social en una única circunstancia específica suelen vivir de forma asintomática a excepción de su situación fóbica. El paciente fóbico desea poder relacionarse pero no se atreve, las teme y las evita. La conducta se suele ver afectada en varios formas dependiendo del miedo que se quiera atacar cuando se está en una situación temida, se suelen llamar conductas de búsqueda de seguridad o conductas defensivas:

En general en las situaciones sociales: no hablar, hablar poco o contestar brevemente, evitar el contacto visual, pensar mucho en lo que se va a decir o incluso ensayar mentalmente con gran detalle lo que se dirá.

En el miedo a ruborizarse: dejarse barba, darse mucho maquillaje, sentarse en sitios poco iluminados.

En el miedo a sudar: llevar ropa ligera o absorbente, ponerse al lado de ventanas abiertas, moverse poco, emplear dosis extra de desodorante, mantener un pañuelo en la mano.

En el miedo a temblar: mantener las manos en los bolsillos o detrás, no coger cosas delante de los demás.

Las personas que padecen de fobia social suelen sufrir ansiedad anticipatoria cuando se ven obligados a afrontar según qué situación. Se puede llegar a un punto de abuso de sustancias psicotrópicas (alcohol, fármacos sedantes, etc.) derivado del uso de estos para aliviar la ansiedad anticipatoria presente en este trastorno. El miedo, la ansiedad o malestar provocados por la existencia de múltiples fobias sociales puede conducir a la desmoralización crónica, pérdida de rendimiento laboral, aislamiento social o un deterioro incapacitante.

OGA3BA0
Título: Vista trasera mujer triste junto ventana.  Fuente: Freepik

El aislamiento social es una de las consecuencias más preocupantes de este trastorno, aunque no muchas veces no se evitan las situaciones sociales, sino el hecho de participar en las mismas o ser el centro de atención intentando pasar desapercibido.

Bibliografía:

Bados, A. (2001). Fobia social. Síntesis.

Jarne, A., & Talarn, A. (2015) Manual de psicopatología clínica (2ª Ed. Act.). 265-270. Barcelona: Herder Editorial.

Anuncios

Trastorno Límite de la Personalidad

La falta de una estructuración estable es lo que da paso al trastorno límite de la personalidad (TLP), como consecuencia se observa que las emociones, relaciones y conductas de quienes lo padecen dan bandazos entre: paranoia, dependencia, melancolía o lo antisocial entre otros. Se estima que se ve afectada entre el 2-6% de la población general, siendo más frecuente en las mujeres con una proporción de 3 mujeres por cada hombre afectado. Las alteraciones del funcionamiento psíquico de los pacientes de TLP se pueden resumir en 3 grupos; acciones que van al límite; caída en el vacío anímico, con estados depresivos; y estados emocionales en lo que se busca suprimir toda sensación de dolor psicológico. El TLP muestra elementos de todas las patologías posibles (psicosis, depresión, adicciones, intentos de suicidio, comportamiento antisocial, etc.).

Los pacientes de TLP tienen dificultades para dar sentidos a sus vidas, saber quiénes son y plantearse objetivos. Suelen presentar también poca tolerancia a los sentimientos de vacío o aburrimiento y para tolerar la soledad. En cuanto a las relaciones interpersonales, pretender establecerlas de modo que no haya riesgo de abandono. Su nivel de exigencia tiende a abrumar a los de su alrededor, lo que suele distanciarlos en menor o mayor medida, distancia que causa desesperación y pánico en los pacientes. Paradójicamente, si consiguen si consiguen una relación muy estrecha sufren ansiedades claustrofóbicas.

5a03bfe866d77
Fuente: Google Imágenes

Se calcula que la autolesión aparece hasta en el 80% de los casos, en forma de quemaduras, golpes en la cabeza, contusiones, cortes, tirarse del pelo, arañarse la piel y arrancarse las costras de las heridas. Estos actos no son faltos de sentido, se dan en busca de alivio de estrés, expresar algo simbólicamente o atraer la atención de los demás. El individuo busca deshacerse o dominar el tremendo dolor emocional que padece, sus sentimientos de rabia, abandono, vergüenza y tristeza. Sentirse menos vacíos y aturdidos, enfado hacia otros, sentirse vivos, volver a tener un sentido de realidad, comunicar dolor emocional a los demás o pedir ayuda son las temáticas que emergen cuando se habla sobre el porqué de estos comportamientos. La proporción de pacientes de TLP que se intenta suicidar es muy alta, casi el 10%, y se considera que aquellos que más abusan de sustancias y con más impulsos agresivos son más propensos al suicidio. Algunos autores creen que la autolesión es una especie de “antisuicidio”, en el aspecto en el que saca al paciente de un estado disociativo y de caos.

TRASTORNO_LIMITE_PERSONALIDAD
Título: Borderline Personality Disorder Autor: Shawn Cross

Puede llegar a ser difícil diferenciar entre el TLP y otros trastornos, como los afectivos de carácter psicótico; en el caso de estos últimos aparecen como consecuencia de un desencadenante externo y los afectados han vivido largas etapas de equilibrio psíquico, mientras que el TLP se presenta consecuencia de conflictos internos y quienes lo padecen muestran un peor funcionamiento. Para no confundirlo con personalidades esquizotípicas habría que atender a la abundancia de síntomas carácter esquizofrénico y la tendencia al ostracismo, frente a la preponderancia de síntomas afectivos que no se observa una desconexión de las relaciones interpersonales en la personalidad límite. Se puede tener más claro atendiendo a 4 rasgos distintivos del TLP:

  • Procesos de pensamiento primario, actitudes y pensamientos muy infantiles.
  • Falta de tolerancia a la ansiedad, falta de control de los impulsos.
  • Escisión, separar a las personas conocidas en buenos o malos 100%.
  • Dificultad para asimilar e integrar aspectos generosos y egoístas tanto de sí mismos como de los demás.

En los estudios de seguimiento a corto plazo los pacientes no presentan apenas cambios. No así en los en los seguimientos a largo plazo, pues aunque la recuperación no sea completa ya no cumplen los criterios diagnósticos. La apropiada atención terapéutica durante la juventud (etapa más complicada para estos pacientes) lleva a disminuir los intentos de suicidio, los problemas interpersonales y la autodestructividad.

Bibliografía:

Jarne, A., & Talarn, A. (2015) Manual de psicopatología clínica (2ª Ed. Act.). 486-502. Barcelona: Herder Editorial

Trastorno Obsesivo Compulsivo

Para entender un poco mejor lo que es el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), primero hay que tener en cuenta lo que es una obsesión y lo que es una compulsión. En el caso del primer término se trata de un impulso, pensamiento o imagen que no se desea tener y que causa malestar, ansiedad o desagrado. Por otro lado, una compulsión es un acto físico o mental de carácter repetitivo que la persona siente la necesidad de realizar con el fin de mitigar los sentimientos negativos que el pensamiento obsesivo le ha causado.

Pese a que en principio se pueda pensar que este síndrome tiene poca incidencia (del 2 al 4% en niños, y entre 2 y 3% en adultos), hay que tener en cuenta que:

    • El individuo sabe que sus ideas y comportamientos son irracionales y evita pedir ayuda por vergüenza.
  • Y que un obsesivo tarda en acudir a su primera consulta siete años de media.

Lo que más sufrimiento produce al paciente es el hecho de saber que, pese a ser consciente de que esos pensamientos, impulsos o imágenes no son reales, no los puede evitar debido al carácter intrusivo de los mismos. Es más, a menudo cuando se intenta convencer a uno mismo de lo absurdo de su idea obsesiva con argumentos aparentemente sólidos, se descubren nuevas grietas que invalidan dichos argumentos con lo que pierden su función tranquilizadora.

Para comprender la forma de actuar del paciente con TOC es posiblemente nos ayude el hecho de conocer el término “pensamiento mágico”, que es una distorsión cognitiva en la que la persona cree que sus pensamientos tienen consecuencias en el mundo externo, o que con ciertos actos o pensamientos puede dominar la realidad. Los ejemplos más claros serían las supersticiones o las creencias religiosas, como es el caso del karma; donde el individuo cree que si es buena persona le ocurrirán cosas buenas, y viceversa. El papel del pensamiento mágico en el TOC es reducir la ansiedad al dar sensación de control al individuo sobre su síndrome, lo que puede acabar siendo contradictorio al depender demasiado de algo que nada tiene que ver con la realidad.

Estas son algunas de las obsesiones y compulsiones más frecuentes:

Obsesiones de contaminación y limpieza

Las caracteriza el miedo a los gérmenes, suciedad, toxinas y secreciones corporales entre otros. Los pacientes con estas obsesiones suelen temer el contagio de enfermedades. El lavado es la compulsión más común, lo que puede incluso acarrear problemas cutáneos. Pero no solo es el lavado excesivo lo que deriva de esta obsesión, algunos pacientes deben seguir ciertos pasos a la hora de hacer, o frotar un número de veces exactas.

OCD
Título: OCD. Autor: Shawn Cross

Duda patológica

El individuo no puede evitar dudar si ha hecho tal o cual cosa y de pensar que debido a ello va a ser responsable de un acontecimiento horrible derivado de su descuido, lo que le lleva a realizar rituales de comprobación y verificación que pueden llegar a durar horas.

Fobias de impulsión

En este caso el individuo teme perder el control sobre sí mismo y dañarse, como quien no puede asomarse a un balcón por miedo a lanzarse al vacío, tener miedo de tirarse a las vías del tren cuando este llega; todo eso con nulo deseo suicida por parte del paciente. También se teme el cometer actos que dañen a otros, como el hecho cometer delitos o actos sexuales (violación, incesto, pederastia) que resultan aberrantes para el sujeto. Este tipo de pensamientos también se puede dar en pacientes con trastornos de ansiedad.

Necesidad de perfección, orden y simetría

Estos pacientes no soportan la idea de que las cosas no estén puestas como ellos consideran que deberían estar, y emplean una cantidad de tiempo ridícula para que así sea. En esta obsesión impera una fuerte necesidad de simetría.

toc
Fuente: Google Imágenes.

Bibliografía:

De La Cruz Villalobos, N. (2018). Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Revista Médica Sinergia, 3 (11), 14-18.

Jarne, A., & Talarn, A. (2015) Manual de psicopatología clínica (2ª Ed. Act.). 289-296. Barcelona: Herder Editorial.

Tobón, J. F. O. (2002). Trastorno obsesivo-compulsivo. Acta Neurol Colomb, 18 (51).